Ala delta

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En cuanto sientas la libertad total de volar por un cielo azul, con el cabello al viento y las vistas mágicas de los campos de cultivo, las verdes colinas y las playas del Ática desplegándose a tus pies, ¡seguro que el ala delta se convierte en tu deporte favorito!

Te sentirás más seguro de ti mismo y de tu fuerza cuando planees aprovechando las corrientes de aire, y disfrutarás de una de las experiencias más emocionantes de tu vida. Grecia es el sitio ideal para despegar: cielos despejados, un clima seco y columnas térmicas (corrientes ascendentes de aire caliente)… las condiciones ideales para un vuelo fascinante en ala delta.

Este deporte extremo empezó a practicarse en la década de 1970 en Estados Unidos y en Australia, y en seguida se hizo muy popular. Llegó a Grecia en 1978, y en 1979 se fundaba en Atenas la primera Asociación de Ala Delta. La Comisión Helénica de Ala Delta se fundó en 1985, y en 1999 nació la Federación Helénica de Deportes Aéreos, que ahora incluye todos los deportes aéreos.

El ala delta suele estar compuesta de una estructura rígida de aluminio y una vela triangular de un material sintético muy resistente (Dacron). Todos sus materiales son aptos para el vuelo. Es la forma de volar más parecida a la de las aves, pues el piloto está colgado de la estructura, sujeto mediante un arnés y solo depende de su pericia para manejar las alas. El piloto cambia de dirección desplazando su peso corporal y aprovechando las columnas térmicas, las corrientes de aire ascendentes y descendentes, igual que los pájaros. Como los recursos naturales para mantenerse en el aire no escasean, los aladeltistas pueden planear hasta diez horas seguidas.

Las condiciones ideales para los aficionados a este deporte son los vientos de proa estables, de 10 a 15 km/h. Se necesitan muchas horas de vuelo para atreverte a hacer alguna acrobacia en condiciones climatológicas más inestables.
Antes de lanzarte a las montañas y de prepararte a despegar con un ala delta, tienes que asistir a clases impartidas por monitores expertos en un club de deportes aéreos de prestigio, para manejar el ala con soltura y sin correr riesgos.
En el Ática, hay puntos de despegue de ala delta en los montes de Kithairon, Anavyssos y –menos usado– del Parnés.

¡Sobrevuela el Ática con nosotros!

Lánzate al cielo azul con un parapente y déjate llevar por las corrientes de aire mientras disfrutas del increíble paisaje del Ática a vista de pájaro. El parapente es un deporte extremo que te ofrece emoción y tranquilidad a la vez, junto con una sensación única de libertad al dejar todas tus preocupaciones en tierra. ¡Vale la pena probarlo!

El hombre siempre ha querido volar como un pájaro (como Dédalo y su hijo Ícaro en la mitología griega). Este sueño ancestral se ha hecho realidad con el parapente (composición a partir de para del francés de parachute o “paracaídas” y pente o “pendiente”).
Hay academias cerca de Atenas donde se proporcionan todo el equipo y la formación necesarios para que disfrutes con seguridad del parapente y de las vistas espectaculares desde el cielo.

El parapente llegó a Grecia en 1987-1988. En seguida se convirtió en uno de los deportes extremos más populares y se incorporó a los clubes de deportes aéreos de toda Grecia. El primer Campeonato Nacional de Parapente se celebró en 1992.

Según los monitores, el parapente es el deporte aéreo más accesible por lo fácil que resulta de aprender, de manejar y de transportar, y porque es el más sencillo a la hora de volar en pareja. No hace falta tener una fuerza excepcional porque depende más de la técnica, por eso es estupendo para aventureros de todas las edades. Aunque está claro que los parapentistas tienen que estar en buena forma y, sobre todo, muy motivados.

No obstante, para volar de una forma segura y autónoma, tienes que asistir a algunas clases teóricas y prácticas: los monitores expertos te enseñarán los conceptos básicos de la aerodinámica, la meteorología, la normativa del tráfico aéreo y técnicas de vuelo. Después de esa formación, sabrás cómo preparar tu equipo, decidir si las condiciones meteorológicas son las adecuadas y podrás despegar y aterrizar sin problemas.

No pueden practicar el parapente las personas con problemas de corazón, con vértigo u otros problemas de salud.

Dónde hacer parapente en el Ática

En la región del Ática, tienes clases y vuelos de parapente en el Kithairon (un monte precioso en la frontera entre el Ática y Beocia), en la sierra de Kantili (Megara) y en Anavyssos. Para tu seguridad, lo mejor es que pidas información a monitores expertos de las escuelas pertinentes. Si no tienes ninguna experiencia en este deporte, puedes disfrutar de la emoción y de las vistas volando en un parapente de dos plazas pilotado por un monitor-instructor experto y certificado.

Paramotor (parapente motorizado)

Si buscas emociones aún más fuertes, prueba un paramotor. Además de propulsarte con más potencia, el motor que lleva incorporado este parapente también te permite despegar y aterrizar en el mismo sitio. Si el tiempo acompaña, se puede volar todo el año por el Ática. No te hace falta ninguna experiencia para volar en un paramotor de dos plazas, ya que te sientas en un sitio especial encajado en un armazón de seguridad. Déjalo todo en manos del piloto-instructor. Tú solo tienes que disfrutar del vuelo sin nervios y sin cansarte: ¡dedícate a hacer fotos o vídeos y disfruta de un panorama increíble! Hay vuelos en la zona de Anavyssos y de Sunión, cerca o por encima del Templo de Poseidón. ¡Nunca olvidarás esa experiencia!

A quién debes dirigirte:

• Federación Helénica de Deportes Aéreos: www.elao.gr
• Asociación de Ala Delta de Atenas: www.enara.hang-gliding.gr
• Club de Deportes Aéreos de Atenas y del Olimpo: www.aerodata.gr

 

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